viernes, 25 de febrero de 2011

Camino de letras...

Es genial como una canción puede resumir como te sientes, dar en el clavo, preciso
conciso.
Como no tener aquellas palabras cuando te hayas en el piso, solo recordando,
las llamas apagando, rodando,
 esperando tal vez,
que lleguen las respuestas
 que buscas
 a las puertas
 que tocas, a las ideas que brotan.

Si todo fuera tan fácil como un verso, tan dulce como un terso, beso, no no me refiero a eso, sino a que el maldito tiempo, que todo lo destruye con su maldito peso.

Porque el presente inmediato ahora sí pesa más que el pasado, ese que se aleja como un corcel alado. Cómo es que ahora es tan sencillo dejar todo de lado, qué fue lo que cambió? acaso no vió, las letras en mi oído reventó? Paf!

La puerta simplemente cerró, bang! ella no piensa, es un pedazo de madera transformado en un muralla inmensa, incrementa,
 su altura, mientras la miro alejarse mi confusión aumenta, como las cuentas que se acumulan siendo la canción de moda,
una oda al "tenía razón", cuando la verdad es que de estar ahí no lo habría hecho, corazón,
la sin razón se apoderó de mí, como un león
que me destroza y de mi sangre bebe,
duele... duele, cada vena está pegada a un momento y todo el desgarre es violento,
es un agonizar, lento, lento.

La alegría llega cuando veo las estrellas, sinceras, brillantes, inocentes, son tan bellas.
Solo debo esperar para verlas,
por qué no conformarse con ellas?
porque estuve en una constelación, lleno de inspiración, cantando mil y una canción, en una realidad en donde la posibilidad era cierta, en donde se podía y lo demostraba día a día,
la continuidad se pierde, el hilo queda a medias del tejido, y es que ahora mis palabras no mido, y ya no importa lo que digo...

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